Respira. Muévete. Despierta tu atención.
Un espacio cada mañana para dejar de funcionar en automático
y empezar el día contando también contigo.
Por hacer cosas que no quieres hacer.
Por estar disponible para todo el mundo.
Por darle vueltas a lo mismo.
Por pasar demasiado tiempo mirando una pantalla.
Por conversaciones que se alargan cuando ya no quieres estar ahí. Por preocuparte por lo que todavía no ha pasado. Por dormir poco. Por exigirte. Por no poner límites.
Y, al mismo tiempo, sabes muchas de las cosas que te devuelven la energía: bailar, reír, la música, la naturaleza, el silencio, un abrazo, crear, jugar, sentir tu cuerpo.
Entonces quizá la pregunta no sea “¿Qué necesito para tener más energía?”.
Quizá sea: “¿Qué necesito practicar para que lo que sé que me hace bien
tenga un lugar real en mi vida?”.
Cada mañana nos encontramos en directo. Respiramos. Nos movemos. Despertamos. Paramos. Reímos. Enfocamos. No hacemos siempre exactamente lo mismo, porque tú tampoco llegas cada día igual.
No necesitas experiencia, flexibilidad, saber meditar
ni levantarte con ganas.
Vienes como estés. Y desde ahí empezamos.
Desde el programa podemos permitirnos adentrarnos más, dedicar más espacio a tu escucha, a habitar tu cuerpo, tu cuidado, tu narrativa...
Para bajar el ruido, volver al cuerpo
y hacer una pausa antes de lanzarte al día.
Recuperar tu atención.
Para despertar energía, salir de la inercia y volver a habitar tu cuerpo. Poder liberar lo que no se atendió y generar nueva energía.
Abrir la mirada a la belleza de la vida. Poder poner el foco en lo que de verdad te suma, sin evitar bien todo lo demás.
Para que no dependa todo de que tengas un buen día. Para aprender a notar antes cuándo te estás vaciando y dejar de esperar a estar agotada para cuidarte.
Para recordar que también puedes elegir: parar, respirar, moverte, reír, poner un límite o simplemente escucharte.
No queremos que necesites estas sesiones para estar bien. Queremos que practiques aquí algo que después puedas llevarte a tu vida.
Estas son algunas de las mujeres que han compartido conmigo este espacio.
“Comentarte que tu propuesta me ha ayudado mucho a recordar todo lo hermoso y sencillo que es activar la mirada sonriente, sabiendo que el mundo es un lugar benevolente y seguro.”
Ana“Me ha encantado. Se siente la energía bonita. Pilar, tu voz me encanta y tu risa, con la facilidad que tienes, también. Además los mensajes y tareas, me tienen in love.”
Lourdes“Me parece un lujo empezar el día conectando conmigo misma y riendo. He sido consciente de que a mi vida, ahora mismo, le falta mucha risa y todo lo que eso conlleva. Gracias.”
InmaTodo lo necesario para que estos 25 minutos puedan formar parte de tu vida real.
En directo de lunes a viernes.
Una práctica breve para volver al cuerpo y a tu energía.
Si un día no puedes estar, la haces cuando quieras.
La intención del día y un pequeño empujón para sostener la práctica.
Un grupo para acompañarnos, compartir y no hacerlo sola.
Puedes empezar con un mes y probar cómo te sienta tener este espacio en tu vida, o comprometerte con tres meses para darle tiempo a la práctica y al cambio.
Para experimentar qué pasa cuando empiezas a reservarte este espacio y tú también formas parte de tus prioridades.
Tres meses para darle continuidad a la práctica y descubrir qué cambia cuando no abandonas tu energía a la primera semana complicada.
Más cuerpo. Más presencia. Más movimiento. Más risa. Más elección. 25 minutos cada mañana para empezar a practicarlo.
Quiero formar parte